La Herencia

Una vez decidamos qué hacer con nuestros bienes, la forma más sencilla de dejarlo todo bien atado es el testamento. La opción más recomendable es el Testamento Abierto ante Notario, por su seguridad, por el asesoramiento del notario y su control de legalidad, que ajustará nuestra voluntad a los requisitos legales.

Como parte del Programa de Herencias y Legados a favor de las personas con discapacidad, la Fundación ONCE y la Fundación Æquitas ponemos a disposición de todos los usuarios la información básica en esta materia, y en concreto sobre la figura de los legados y los requisitos necesarios para su realización, así como la posibilidad de resolver cualquier duda directamente a través de la Oficina Técnica.

En nuestra herencia se incluirán todos los bienes, derechos y obligaciones que no se extinguen con nuestra muerte. El reparto de todos esos bienes es libre por parte del testador salvo la porción que la Ley obliga a dejar a determinados parientes (legitimarios). Por eso es necesario diferenciar tres partes:

  1. La legítima estricta: Un tercio de la Herencia que irá destinado a los legitimarios obligatoriamente (hijos o descendientes, padres y ascendientes, el cónyuge viudo/a generalmente en usufructo).
  2. El tercio de mejora: Debe ir a manos de los legitimarios. Se repartirá por partes iguales salvo que se diga lo contrario.
  3. El tercio de libre disposición: El testador puede dejárselo a quien quiera, familiar o no, persona física o jurídica (incluyendo las entidades sin ánimo de lucro, como la Fundación ONCE).

Además el cónyuge del fallecido tiene derecho al usufructo (uso y disfrute) de una parte de la herencia (que variará según los casos). Existen normas especiales en Navarra, Cataluña, Baleares, País Vasco y Aragón.

Con tu herencia puedes ayudar de una manera sencilla a los demás.